ESPECIFICACIONES:
Ref. : TRRC-62
Sección : TERRACOTAS
País : MALI
Etnia : DJENNE
Época de la Pieza : Indeterminada
Materiales / Técnica : Terracota
Altura : 23.00 Cm.
Peso : 2.00 Kg.
DESCRIPCCIÓN:
Esta figura parece representar a un notable dada su vestimenta. El caballo jugó un papel importante en los Imperios de Wagadú, Mali y Songay, por lo que no es extraño que hayan aparecido numerosos ejemplares. En la figura que nos ocupa tanto el caballo como el caballero aparecen profusamente engalanados. La cabeza del caballero es del llamado estilo Djenné. Curiosamente el caballero parece mayor que su montura y sus pies llegan hasta el suelo. Pátina terrosa y blanquecina, con algunas roturas que dejan entrever un barro hecho con laterita, material terroso que ocupa el suelo de casi todo el oeste africano.
En realidad todas las estatuas atribuídas a Djenné provienen de todo el delta del Niger, principalmente de las regiones de Segu, Mopti y Djenné, pero se han atribuído a Djenné por tratarse de la ciudad más cercana al yacimiento arqueológico de Djenné-Jeno. Parecen ser obra de los Soninké fundadores del Imperio mandingo del Mali, aunque es arriesgado atribuir estas obras a una sola etnia.Son numerosas las estatuas de caballeros aparecidas durante varios siglos, siendo las más importantes las de los siglos XII a XVI, en el delta interior del río Niger, conocidas indistintamente con el nombre de Djenné o Djenné Jenno. La palabra Djenné se cita como si fuera una etnia, cuando en realidad es la ciudad en torno a la cual se desarrolló esta cultura artística. Las etnias que poblaban esta zona del delta interior del Níger eran los Songhai, Sarakolé, Peul, Bozo o Bambara, entre las principales. Estas manifestaciones escultóricas prueban una vez más la importancia que el caballo ha tenido durante siglos en el territorio que corresponde al actual Malí. Aunque no ha sido considerado animal sagrado el caballo ha gozado siempre de unos cuidados y de una atención especiales. Es, por excelencia, el animal que confiere un rango elevado a su propietario. Normalmente en estas estatuas hay un exceso de ornamentación tanto en el caballero como en su montura.
El rostro del jinete de esta figura muestra las características propias del arte Djenné. Porta a la espalda una especie de carcaj, pero sin arco, por lo que es difícil definir si se trata de un arquero o de un mensajero con su porta-rollos. Sus piernas llegan hasta el suelo, algo frecuente en la estatuaria ecuestre africana. Ambos, caballero y montura están profusamente engalanados.
Sin proceder a un análisis por termoluminescencia es imposible precisar la datación de este objeto que por el olfato, en la prueba de tierra mojada, parece haber estado enterrado.
LOCALIZACIÓN