ESPECIFICACIONES:
Ref. : FET-57
Sección : FUERZAS SOBRENATURALES
Subsección : FUERZAS SOBRENATURALES
País : REPUBLICA DEMOCRATICA DEL CONGO
Etnia : BAKONGO
Época de la Pieza : Mediados del siglo XX
Materiales / Técnica : Madera, vidrio, cuerda, rafia, clavos, cargas mágicas y pigmentos.
Altura : 31.00 Cm.
Anchura : 13.00 Cm.
DESCRIPCCIÓN:
Las estatuas Minkissi ( sing.: Nkissi) de los Kongo, al igual que todos los Nkissi, son figuran protectoras que adquieren su fuerza y poder después de ser cargadas por el nganga con todos los ingredientes mágicos necesarios para alcanzar el fin previsto. El nombre Nkissi viene de los objetos de los que los fetiches Nkondi son portadores, significa sagrado. Estos objetos, que contienen la carga mágica, pueden ser pequeñas bolsitas con determinadas hierbas o sustancias, raíces, pequeñas estatuillas, cabellos, conchas, picos y uñas, huesos o multitud de elementos, que depués de ser cargados adquirirán su potencial mágico. Estas cargas, nkissi, van colocadas en la cabeza o en el vientre del nkondi, de ahí el nombre nkissi-nkondi. La carga mágica, bilongo, está destinada a curar, a favorecer una buena caza, pesca o cosecha y principalmente a proteger contra la brujería y los efectos maléficos de la hechicería kindoki. Pero si no se hace un uso adecuado puede tener un efecto negativo.
Estas estatuas no son destinadas a ser contempladas sino que manipuladas por el nganga deben actuar para que por su mediación los seres del más allá puedan intervenir ya sea protegiendo o causando daños. Estas fuerzas ocultas no son ni buenas ni malas, razón por la que han de ser orientadas por el especialista para que surjan el efecto buscado por el cliente, como combatir un hechizo, sanar una enfermedad, esclarecer un crimen o favorecer la caza o un alumbramiento.
El Nganga o hechicero activa el fetiche con pases mágicos para que sea operativo y en medio de ritos mágicos va hincando los clavos o láminas de hierro en el fetiche. Un clavo o cuchilla puede significar una enfermedad curada, un favor conseguido o un enemigo castigado o abatido.
oquedad ventral, va protegida por un trozo de espejo. El espejo tiene grandes cualidades mágicas, entre otras, la de ahuyentar a quienes se atrevan a mirarlo pues se verían reflejados en él, lo que significaría que les habrían arrebatado el alma.
Una vez dotados de estas fuerzas sobrenaturales, los fetiches deben luchar contra las fuerzas ocultas o, en su caso, servirse de ellas. Son fetiches protectores que pueden servir para vengar a los inocentes, transmitiendo a los culpables súbitas enfermedades o desgracias que pueden provocarles la muerte.
El Nganga o hechicero activa el fetiche con pases mágicos para que sea operativo y en medio de ritos mágicos va hincando los clavos o láminas de hierro en el fetiche. Un clavo o cuchilla puede significar una enfermedad curada, un favor conseguido o un enemigo castigado o abatido. Los clavos o cuchillas son una especie de firma que cierra el pacto del Nganga con el cliente en relación con una palabra dada o una promesa. Si se rompe el acuerdo el Nganga debe quitar el clavo o lámina que simboliza ese pacto para que éste quede anulado y deberá tener sumo cuidado en no equivocarse de clavo. El Nganga perdería su prestigio si ve obligado a tener que arrancar clavos.
Se utilizan en prácticas adivinatorias o curativas. Las familias, los particulares o los pueblos pueden dirigirse al Nganga para una demanda concreta, curar a un enfermo, obtener una buena cosecha, ganar una guerra, desenmascarar a un culpable, luchar contra los sortilegios de un hechicero, favorecer la caza o administrar justicia. Tantas demandas como necesidades puedan tener los miembros de la colectividad.
Este fetiche de clavos tiene dos cabezas gracias a las cuales puede mirar a varior lados y ver el presente y el futuro, ver lo bueno y detectar lo malo. Lleva una carga mágica o bilongo en el vientre y otra en la espalda.
LOCALIZACIÓN