MAGIA Y ADIVINACION

ADIVINO

ADIVINO ADIVINO ADIVINO

ESPECIFICACIONES:

Ref. : MYA-25

Sección : FUERZAS SOBRENATURALES

Subsección : FUERZAS SOBRENATURALES

País : REPUBLICA DEMOCRATICA DEL CONGO

Etnia : BAKONGO

Época de la Pieza : Años 60

Materiales / Técnica : Madera

Altura : 26.00 Cm.

Anchura : 9.00 Cm.

DESCRIPCCIÓN:

Para los pueblos animistas, la mayoría de las cosas, especialmente los elementos de la naturaleza,  tienen un espíritu o un alma. Estos seres inmateriales, que participan de la divinidad, intervienen normalmente en la vida de los hombres. Su presencia y participación es constante en todas las actividades individuales y colectivas de la sociedad.

Para que estas fuerzas del más allá sean favorables a los humanos, hay que acudir a intermediarios dotados de ciertos poderes y conocimientos y  acostumbrados a tratar con estos seres como son los adivinos, curanderos o sacerdotes, que en la mayoría de los casos suele ser el herrero, personaje temido y admirado por sus grandes poderes. Este especialista, sacerdote, médico o adivino, cura los males del cuerpo y del alma, ya que las enfermedades del cuerpo son causadas por espíritus malignos y las del alma se deben a perturbaciones infligidas por los espíritus que no han recibido las debidas atenciones.

Estos seres espirituales pueden ejercer sobre los vivos una influencia benéfica o maléfica según las atenciones u ofrendas que reciban. El adivino o curandero conoce las virtudes de las plantas y sus poderes curativos al tiempo que es especialista de las prácticas mágico-religiosas que le permitirán entrar en contacto con los seres del más allá y mediante los ritos oportunos sabrá captar las fuerzas positivas de los difuntos y de los genios de la naturaleza para sanar las enfermedades del cuerpo o del alma o mediante las prácticas adivinatorias encontrar el remedio a los males de su paciente.

Normalmente piden a su cliente que mande esculpir una estatua que tenga una relación con la finalidad a la que se destina su demanda. Una vez sacralizada mediante los ritos adecuados por el adivino, le servirá de protección y, con frecuencia, deberá honrarla con ofrendas y sacrificios para mantener su eficacia y que les sea siempre propicia.

El adivino, sentado en el suelo y apoyando los codos sobre las rodillas se recoge en una actitud de meditación. Grandes ojos redondos bordeados por caolín. Pátina del tiempo.  

 

LOCALIZACIÓN