ESPECIFICACIONES:
Ref. : BRN-22
Sección : BRONCES
País : NIGERIA
Etnia : BINI O EDO (BENIN)
Época de la Pieza : Siglo XIX ó XX
Materiales / Técnica : Bronce
Altura : 34.00 Cm.
DESCRIPCCIÓN:
Las cabezas conmemorativas parecen datar de la época de Ogiso, cuando gobernaban los soberanos del cielo. Estas cabezas son un símbolo de la continuidad y permanencia de la realeza. Estaban destinadas a honrar a los antepasados en los altares familiares, al tiempo que los embellecían. En un principio eran de madera o de barro cocido, difíciles de conservar a través de los tiempos. El latón, o bronce africano, además de perdurar a través de los tiempos, por su brillo resplandeciente tenía la virtud de alejar las fuerzas del mal.
Estas cabezas que representaban al Oba eran la réplica del rostro de su propietario, en un tamaño equivalente a unos dos tercios del original. De la madera o barro se pasaban al metal, bronce, en realidad latón con importante proporción de cinc, con un orificio superior central en el que se introducía un colmillo de elefante finamente esculpido. El color resplandeciente del bronce o del latón ayudaba a alejar las fuerzas del mal.
Esta gran cabeza conmemorativa de un Oba o rey de los Edo de Benin City es característica del arte de Benin de principios del siglo XIX, 1816, fecha en la que el Oba Osemwede añadió las dos aletas laterales. Las cabezas de Oba, a partir de esta fecha, se caracterizan por un exceso de ornamentación y sobrecarga de detalles y por el immobilismo que esa especie de gola confiere a la cabeza. Esa gola, o collar enormemente elevado, estaba compuesto por veintiséis filas de perlas y el tocado formado por un fino entramado de cuentas de coral adornado por erizados rosetones de coral y largas franjas laterales de perlas. Las aletas laterales podrían representar la espada de ceremonias del Oba, llamada "ada".
Sobresale en su base una especie de zócalo con numerosas representaciones de reptiles, simbolo de la potencia, de la vida, de la agilidad, de la astuciaq y de la vigilancia.
Hubo un tiempo en que la cabeza del Oba fallecido era llevada al Oni de Ife, a quien se debía soberanía, para su inhumación en un lugar llamado Orun Oba Ado. A continuación el Oni enviaba al nuevo Oba la cabeza fundida en bronce de su predecesor.
Además de las cabezas de los reyes y de las reinas madre se fundían también cabezas de dignatarios o de reyes extranjeros muertos valerosamente en combate y que eran depositadas sobre el altar de los antepasados del soberano. En este altar se rendía culto a la Cabeza, sede del principio espiritual que confiere la fuerzay la sabiduría a los humanos y en especial al soberano.
LOCALIZACIÓN